Quién soy

Quiero compartir con vosotros mi trabajo durante muchos años en Farmacia en varios Hospitales españoles. He disfrutado mucho en esta profesión y deseo que no se pierda todo el trabajo realizado. Espero que pueda servir a otros colegas o interesar a personas que desconocen esta área del conocimiento, todavía falta de difusión a la población en general.

Experiencia Profesional

Soy una farmacéutica de hospital formada durante dos años en el Servicio de Farmacia de la Clínica Universitaria de Navarra (1976-1977). Allí aprendí sobre todo el amor al trabajo bien hecho, aprendí el sistema de distribución en dosis unitarias, pionero entonces en España, y  realicé mi tesis de licenciatura con el tema “Utilización de corticosteroides en un centro clínico”. Como todavía no había sistema reglado de formación de   Farmacéuticos Internos Residentes (FIR) con la especialidad de Farmacia Hospitalaria, fui la primera becaria en farmacia de hospital del país, gracias a una Beca del Colegio de Farmacéuticos de Navarra. Mi mentor allí fue el Dr. Joaquín Giraldéz, jefe de servicio de farmacia, al que debo mi vocación de farmacéutica hospitalaria. De él aprendí su trabajo en equipo con médicos y enfermeras y su ilusión por mejorar los servicios de farmacia españoles a través de la formación de farmacéuticos.

A finales de 1977 fui contratada como jefe de servicio de farmacia en el Hospital Civil de Bilbao, ahora llamado Hospital de Basurto,  que tenía 1.000 camas. En él estuve hasta 1988. Fueron tiempos de un gran desarrollo de la Farmacia Hospitalaria en nuestro país y de una intensa dedicación para implantar  700 camas en dosis unitarias con dispensación informatizada, centralizar la preparación de nutriciones parenterales, editar un nuevo Formulario de Medicamentos, mantener la farmacotecnia muy desarrollada en ese hospital, implantar farmacocinética, aplicar la política de antisépticos y desinfectantes  y conseguir el reconocimiento como centro docente  FIR para  formar a doce  especialistas. Cuando llegué a Basurto había 11 personas trabajando en la farmacia y cuando lo dejé éramos 26 personas. Recuerdo a todo ese  equipo y a los directores del centro y médicos y enfermeras  del hospital con un especialísimo afecto.

A partir de 1980 realicé la tesis doctoral sobre un tema de calidad en farmacotecnia: “Pirógenos en inyectables de pequeño volumen en farmacia de hospital” que presenté en junio de 1984 en la Facultad de Farmacia de la Universidad de Navarra. Fui dirigida por el Prof. Félix Álvarez de la Vega, catedrático de Farmacia Galénica,  persona excepcional, por su  bondadosa humanidad y  su rigor científico.

En 1988  obtuve una plaza de farmacéutica adjunta,  que ejercí durante casi  un año, en el servicio de farmacia del Hospital Vall d’Hebron de Barcelona, bajo la dirección del Prof. José María Suñé, que me encargó la responsabilidad de los productos sanitarios de todo el centro.

En 1989 accedí a la plaza de jefe de servicio de farmacia y nutrición de SCIAS Hospital de Barcelona donde he ejercido durante más de treinta años. Es un hospital cooperativo sin ánimo de lucro  que asiste a los pacientes de Assistècia, organización cooperativa con más de 4.000 médicos y cerca dei 200.000 usuarios fundada por el Dr. Josep Espriu. En este centro organice  el servicio de farmacia desde la apertura del hospital. También han sido años intensos en los que junto un gran equipo de farmacéuticos y técnicos   implantamos  dosis unitarias, prescripción electrónica desde 1992, y sobre todo aplicación de los criterios de Joint Commission on Accreditation of Healthcare Organizations en el hospital. 

Mención especial merece la entrega diaria a todos los pacientes ingresados de un informe con los medicamentos que se les han prescrito con su acción terapéutica, preparación e informatización con trazabilidad completa de los tratamientos de cáncer y la renovación de la farmacia con las nuevas salas blancas de preparación de medicamentos. También la edición en el año 2001 del primer libro en español sobre errores de medicación que tuve el honor de editar junto con el Dr. Carlos Humet y la Sra. Roser Cot, en el que participaron  cincuenta y dos  autores de nuestro centro y de otros hospitales españoles. Cabe destacar la obtención de indicadores de cumplimiento anuales muy elevados de la profilaxis antibiótica y tromboembólica quirúrgica para mejorar la seguridad de los pacientes. Gracias al apoyo del Hospital de Barcelona y  Assistència pude extender dos técnicas de detección de errores de medicación:  Comunicación a nivel de Catalunya, en colaboración con la  Acadèmia de Ciències Mèdiques y con el CatSalut,   y Observación en el estado español en colaboración con la Sociedad Española de Farmacia Hospitalaria.   

A finales de enero del año 2020, me jubilé y ahora dedico parte de mi tiempo a elaborar esta página con la inestimable ayuda de Eva B. de Sant Cugat Online. Así puede ser consultado el trabajo realizado por nuestros equipos, en estos acreditados hospitales, por otros farmacéuticos u otras personas interesadas.

Quiero dedicar este trabajo a mi esposo Carlos y a mis hijos María, José María, Cristina y Carmen, y a sus familias, sin cuyo apoyo no hubiera sido posible. 

Y a todos mis compañeros de las cuatro farmacias de hospital.